Destino Caribe nació de Davalia Travel, la agencia que Juana Mari Pérez fundó hace tres años con una idea bastante simple: obsesionarse con los detalles que casi nadie mira. Los horarios imposibles de una escala. El hotel que en las fotos sale precioso y está a cuarenta minutos de la playa. La letra pequeña del seguro.
Juana Mari es graduada en Turismo, pero antes de eso se pasó más de diez años trabajando con números. Probablemente sea la parte menos glamurosa de su currículum, y es justo la que más te conviene: cuando alguien ha vivido de cuadrar cuentas, lee un presupuesto de viaje de otra manera. Ve el suplemento que aparece en la última línea, la tasa que no estaba, el «todo incluido» que incluye menos de lo que promete.
El Caribe es, seguramente, el viaje más vendido de internet. Y casi siempre se vende igual: una web genérica, un buscador, un formulario y suerte. Nadie te pregunta con quién viajas ni qué esperas de esa semana. Nadie está al otro lado si algo se tuerce a seis mil kilómetros de casa.
Destino Caribe existe para vender ese mismo paquete de otra forma. Elegimos lo que vendemos y sabemos por qué lo vendemos. Y si algo se complica — un vuelo, un hotel, un imprevisto — haremos todo lo que esté en nuestra mano para resolverlo. No porque lo ponga en ningún sitio, sino porque es la única manera que sabemos trabajar.
Un viaje cerrado también puede ser especial si quien lo vende sabe por qué lo vende y cómo lo vende.